Es muy común que durante nuestras visitas a todo tipo de fábricas encontremos un variado universo de métodos y equipos empleados por los clientes para el manejo de los residuos (polvo, aserrín y viruta) que sus máquinas invariablemente producen. Existen desde los cuartos de almacenamiento fabricados con ladrillo y bóveda o inclusive con triplay (para almacenar viruta y polvo), hasta unidades centrales de gran caballaje con colectores tipo pulse jet y con transportes helicoidales para la canalización del material recolectado a contenedores.  Entre estos dos extremos tenemos colectores de todo tipo: portátiles, de sacudido mecánico y de sacudido por gravedad.

¿Realmente podemos catalogar cualquiera de estos equipos como bueno o malo? ¿Es así de sencillo?

Dejando de lado los equipos mal diseñados o mal fabricados (que sí existen) y que por ello no son capaces de cumplir lo que de antemano prometen, podemos decir que la mayoría tienen cierto grado de ingeniería y diseño. Sin embargo, ahora viene lo importante; ¿para qué fueron diseñados?

Los equipos siempre están destinados a satisfacer una necesidad específica, y es aquí donde los buenos equipos pudieran parecer malos. Lo que muy a menudo sucede es que les pedimos cumplir con una extracción que demanda un colector de diferentes características y terminamos por elevarlos a su “nivel de incompetencia” ya que no fueron diseñados para eso.

Los colectores que más abundan en las plantas son aquellos con  bolsas filtrantes arriba y bolsas de recolección abajo (también conocidos como portátiles). Estos equipos cuentan con poca potencia, pero pueden manejar cierto volumen de aire y son capaces de trabajar con maquinaria sencilla (canteadoras, sierras circulares de mesa, sierras cinta, por ejemplo) que no involucre sistemas de alto volumen de producción.

Su bolsa filtrante solo está diseñada (en el mejor de los casos) para viruta y aserrín, por lo que el manejo de polvo fino será un dolor de cabeza para ese tipo de equipos, sin mencionar el siempre molesto retiro del material recolectado en la bolsa inferior. Si a eso le agregamos que la bolsa filtrante, al dañarse por el uso cotidiano, es sustituida por bolsas fabricadas artesanalmente con telas comunes y no con el material original, se incrementan los problemas significativamente.

Por otro lado, existen también los colectores que ya son fijos (en su mayoría) pero son colocados cerca de la maquinaria de producción. Estos, manejan un volumen significativo de aire y con un mejor filtrado, algunos manejan los costales para el material recolectado (diríamos que conservan ese problema), aunque otros (como nuestro modelo Virco) ya presenten guillotinas para descarga o inclusive descarga directa a tambos de 200 lts. Este tipo de colectores son para varias máquinas simultáneas y se ofrecen en presentaciones de mayor caballaje (5, 7.5, y 10 hp) que los llamados portátiles, continúan siendo para maquinaria de extracción simple aunque, sin duda, ofrecerán una mejor extracción y por lo tanto limpieza en la operación de la maquinaria.

Para la nueva maquinaria de más alta tecnología tal como: enchapadoras con varios grupos, centros de maquinado CNC, lijadoras, calibradoras, dimensionadoras, entre otras, no solo es recomendable, sino indispensable, el uso de colectores que manejan un alto volumen de aire, capaces de filtrar polvo fino pero también una mayor potencia en la extracción.

El conjunto de dichas funciones hará una limpieza a profundidad y permitirá a  la maquinaria trabajar a su máxima capacidad. En este nivel de tecnología generalmente los fabricantes indican en sus fichas técnicas cuánto aire necesita tener la extracción, la velocidad de salida y la caída de presión que la máquina ofrece (la oposición a la que el flujo de aire deberá enfrentarse). En este segmento nuestra línea de colectores Flector ofrece un equipo robusto, potente y eficiente en el filtrado, aún con el polvo más fino

Por último, también existen aquellas fábricas de gran producción donde el aspecto de la extracción de polvo siempre debe mantenerse en un nivel alto y constante, generalmente con personal asignado específicamente al manejo de los residuos recolectados. Los colectores tipo pulse jet  cuentan con sacudido constante por medio de pulsaciones de aire comprimido a contraflujo, lo que les permite ser el equipo más adecuado para este tipo de entornos. Estos equipos pueden ser, además, usados tanto como colectores para controlar los residuos generados, así como colectores de proceso. El conjunto de estas características hace que los colectores pulse jet sean muy usados en plantas químicas , alimenticias, entre otras.

Tomando en cuenta todo lo anterior, podemos ver que la gran mayoría de los equipos que actualmente están trabajando en las plantas industriales son equipos que si estuvieran haciendo la función para la cual fueron diseñados cumplirían satisfactoriamente. Sin embargo, la realidad es que en muchas ocasiones las necesidades cambiantes de crecimiento rebasan la planeación original y tendemos a poner dichos colectores a realizar labores para las cuales no están diseñados. El resultado de esto  son  extracciones deficientes, mala filtración, mal manejo del material recolectado o simplemente una planta sucia permanentemente.

La recomendación es que al momento de adquirir un equipo para la recolección de polvo se asesoren con la persona o compañía competente para saber cual es el adecuado para sus necesidades, tanto en volumen de aire, como en potencia y filtración. De este modo el desempeño del equipo una vez puesto en operación cumplirá con nuestras expectativas.

Compartir:

Más publicaciones

Déjanos tu mensaje

WeCreativez WhatsApp Support
¿Requieres información adicional? ¡Ponte en contacto con nosotros!
Hola, soy Laura. ¿En qué puedo ayudarte?

¡Únete a nuestro boletín informativo!

¡Mantente al día con las últimas noticias y soluciones para el cuidado de tu empresa! Conoce sobre innovaciones que están transformando el mundo de la extracción industrial.

DESCARGA LA FICHA TÉCNICA